Es hora de parar la hemorragia de crimenes eclesiásticos

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Es hora de parar la hemorragia:

Pérdidas por ‘crimen eclesiástico’ superan lo donado a misiones, 

se doblarán a $100 mil millones en la próxima década

 

El dinero malversado por trabajadores cristianos y líderes religiosos en todo el mundo sobrepasará nuevamente el total de los fondos de las misiones mundiales en el 2015, y se duplicará en los siguientes 10 años a los $100 mil millones de dólares.

 

Esta información fue revelada en la edición de Enero del 2015 del Boletín Internacional de Investigación Misionera, una revista académica muy respetada publicada por el Centro de Estudios de Misiones Extranjeras, en New Haven, Connecticut (EEUU). Todd Johnson y su equipo de investigadores del Centro para Estudios de Cristiandad Global reúnen anualmente estas estadísticas para el boletín.

 

Los investigadores estiman en $45 mil millones de dólares el financiamiento de misiones para el 2015, con un fraude religioso proyectado  de $50 mil millones, un gran aumento respecto del año pasado con $39 mil millones.

 

De hecho, los dineros que se pierden en fraude religioso superaron hace ya 15 años a los totales dados para misiones.

 

Estas noticias han pasado desapercibidas tanto en los medios de comunicación cristianos como en los laicos. Pero esta proyección causó un terremoto en el pensamiento de Ole Anthony, cuya Fundación Trinity ha perseguido el fraude religioso por décadas desde su base en Dallas.

 

Como resultado directo de las revelaciones del boletín, la fundación ha decidido expandir sus investigaciones al mundo entero y está pidiendo la acción coordinada de Iglesias y líderes denominacionales.

 

“Aturdido” por las estadísticas

 

Anthony dijo que estaba “aturdido” cuando vió las últimas estadísticas. “Fué como una bomba explotando,” dijo. “Yo sabía por otras fuentes que el fraude religioso excedía todos los otros tipos de fraude, pero $50 mil millones es mucho para digerir!”

 

De acuerdo a Johnson, el elevado crecimiento en las estimaciones del crimen eclesiástico del 2014 al 2015 está asociado al incremento en el delito de cuello blanco debido al mayor uso de la tecnología (documentado por el FBI, la Interpol, y otros); un incremento mundial en las donaciones a Iglesias y organizaciones eclesiales (con más grupos independientes controlando los dineros); y el surgimiento de carismáticos independientes (muchos de ellos predicando el evangelio de la prosperidad) donde tiende a haber menos controles y menor responsabilidad.

 

Los investigadores habían estimado previamente en $60 mil millones de dólares el crimen eclesiástico anual para el 2025, pero tuvieron que elevar estas cifras a $100 mil millones después de revisar información más actualizada.

 

Gina A. Zurlo, director asistente del centro, que opera en el Seminario Teológico Gordon-Conwell, nos dijo cómo calcularon esa cifra.

 

“El crimen eclesiástico está definido como un 6 por ciento de todas las donaciones a causas cristianas. Esta cifra del 6 por ciento viene de un estudio conducido por la Asociación de Examinadores Certificados en Fraude que estimaron que todas las organizaciones pierden un promedio del 6 por ciento de sus ingresos cada año al fraude,” explicó Zurlo.

 

“Otros estudios estiman que las organizaciones sin fines de lucro pierden tanto como un 13 por ciento de su ingreso a la malversación, así que nuestras estimaciones son bien conservadoras. Las cifras para el 2025 en todas las categorías son calculadas por métodos de proyección demográfica estándares; esto es, si las tendencias actuales permanecen constantes.”

 

Con respecto a los esfuerzos de la Fundación Trinity para expandirse a todo el mundo, Zurlo dijo que aquellos en el centro “estaban animados de ver que esta fundación estaría expandiendo sus esfuerzos para combatir el fraude religioso globalmente.”

 

“De hecho, ése es el tipo de respuesta que esperamos cuando publicamos este estudio. El fraude en la iglesia es un enorme problema, especialmente considerando la distribución desigual del ingreso Cristiano a nivel mundial,” dijo Zurlo.

 

“Tenemos normalmente un ciclo de cinco años, pero ahora vemos que tenemos que ser más vigilantes en mantener estas estadísticas actualizadas,” dijo Johnson en un intercambio de correos electrónicos con Anthony.

 

El efecto dominó del Evangelio de la Prosperidad

 

La categoría de “crimen eclesiástico” incluye la malversación de dineros donados por cualquier razón, dijo Anthony. Pero las estadísticas no detallan el porcentaje de crimen eclesiástico cometidos por los televangelistas más prominentes.

 

“En el pasado, hemos estimado que el negocio del televangelismo recoge entre $3-5 mil millones anualmente por medio de promesas y técnicas fraudulentas,” explicó Anthony. Pero ya que la TV religiosa es ahora omnipresente alrededor del mundo, el estilo de vida lujosa que modela y el evangelio de la prosperidad que predica, crea una atmósfera de derecho espiritual que puede vencer a otras consideraciones morales.

 

En efecto, hay un efecto dominó de deterioro moral que está preparando directamente el terreno para el crimen eclesiástico.

 

“Aunque no tenemos ningún estudio sicológico para probar esto, la evidencia anecdótica nos dice que los ejemplos de los grandes televangelistas conceden ‘permiso mental’ al tesorero de una pequeña iglesia, por ejemplo, para robar desde la cuenta de la congregación,” dijo.

 

“Más generalmente, el ejemplo de opulentos edificios de las grandes Iglesias o el estilo de vida lujoso de aún un honesto predicador de la prosperidad puede causar el mismo efecto. Todos ellos envían un mensaje subliminal que dice que el plan de Dios es todo acerca del éxito de ellos mismos.”

 

“Esto refuerza la codicia natural de la gente y los presiona a actuar,” dijo Anthony. “Con la adecuada oportunidad, esa acción es el robo o la apropiación de fondos, ‘porque yo me lo merezco.’”

 

Fondos perdidos para la misión de la iglesia

 

“Por años, hemos sido criticados por concentrarnos en un problema marginal, poniendo energía en algo que no era importante para la misión de la iglesia; incluso era visto por algunos como un ataque a la iglesia misma,” dijo Anthony.

 

“Estos hallazgos actuales del Boletín Internacional de Investigación Misionera muestra – por el contrario – que nuestra preocupación es directamente relevante a la misión general de la iglesia.”

 

Dineros que pudieran estar adelantando el Reino de Dios, dijo, están siendo desviados al soporte de la auto-indulgencia de líderes religiosos deshonestos en vez de cubrir las necesidades de los pobres alrededor del mundo.

 

“Es vergonzoso que esto se haya ignorado y se permita que continúe,” dijo Anthony. “Se require una respuesta urgente.”

 

Cristianos de todos los tipos — defensores de la justicia social, alivio del hambre mundial, evangelismo, esfuerzos de misiones extranjeras y doctrinas teológicas — son igualmente dañados, y deben actuar en conjunto para detener la hemorragia de fondos que representa el fraude religioso.

 

Un frustrante cuarto de siglo de intentos de frenar el fraude religioso

 

La Fundación Trinity comenzó a observar los medios religiosos en 1974, y por 1988 ya era proactiva en denunciar el fraude religioso. Las primeras revelaciones de los excesos tele-evangelistas más flagrantes fueron vistos por millones de espectadores en casi todos los principales programas de noticias. Las investigaciones tuvieron éxito en alertar al público en general del problema, pero fueron interpretadas por los seguidores de los tele-evangelistas como ataques satánicos, y a menudo sólo confirmaron la lealtad de muchos a sus predicadores favoritos. La mayor parte de los objetivos de estas investigaciones continuaron haciendo dinero a pesar de la mala publicidad.

 

Más recientemente, la fundación trabajó en silencio con el Comité de Finanzas del Senado esperando poder elaborar algún tipo de legislación reguladora contra los abusos financieros religiosos. Cuando la economía de Estados Unidos se derrumbó en 2008, el Comité de Finanzas del Senado puso su investigación en un segundo plano. Por último, se terminó en 2011 cuando el senador Charles Grassley, su presidente, pidió al Consejo Evangélico de Responsabilidad Financiera (ECFA) hacer recomendaciones que no incluían ninguna nueva legislación.

 

El ECFA es la organización encargada del autocontrol de la responsabilidad financiera religiosa. Pero es legalmente limitada, y algunos de sus miembros tienen estrechos vínculos con los mismos tele-evangelistas que impulsaron las investigaciones del Senado en primer lugar, dijo Anthony.

 

¿El resultado? Nada ha cambiado.

 

Durante estas décadas, muchos miembros y líderes de la iglesia expresaron aliento y apoyo a los esfuerzos de la Fundación Trinity en exponer el fraude religioso. Pero poca financiación real se ofreció para hacer frente al problema, y ninguna protesta general se recibió de la comunidad religiosa.

 

Anthony dijo que ha servido en cinco grupos de trabajo diferentes investigando el fraude religioso, y ha trabajado con varios abogados federales y estatales generales, con poco que mostrar por ello.

 

“El problema es que la mayoría de las autoridades legales están siempre de alguna manera influenciadas por la política”, dijo, lo que hace que sea difícil seguir adelante en el largo plazo. Las reuniones terminan cuando un partido diferente llega al poder, y las consideraciones políticas a menudo inhabilitan a los servidores públicos interesados.

 

Desarrollando un caso legal

 

Una de las pocas maneras que quedan para frenar efectivamente el fraude religioso es el desarrollo de la jurisprudencia, principalmente ayudando a las fuerzas del orden a enjuiciar casos individuales. Incrementalmente cada caso define más claramente la ilegalidad de las prácticas fraudulentas, y haría más fácil un cumplimiento futuro.

 

“También estamos trabajando con un grupo de abogados que están buscando la mejor manera de enfrentarse ya sea con una demanda colectiva o un caso RICO que podría hacer lo mismo con mayor rapidez”, dijo Anthony.

 

La fundación ha seguido trabajando con un presupuesto reducido con organizaciones de noticias, proporcionando datos y ayudando con las investigaciones. Pero estos últimos hallazgos de la investigación piden una acción más extrema, dijo Anthony.

 

“La investigación muestra una relación directa entre el fraude religioso y un efecto devastador en la misión fundamental de la Iglesia. Ya es hora que cristianos y creyentes de todas las religiones, digan públicamente con una sola voz que terminar el fraude religioso es una prioridad “.

Es hora de parar la hemorragia

 

Por su parte, la Fundación Trinity está expandiendo sus actividades en todo el mundo.

 

Anthony explica “Hemos comenzado a enrolar voluntarios alrededor del mundo para replicar nuestras tácticas investigativas”. Materiales de entrenamiento ayudarán a los voluntarios a determinar qué requieren las agencias de cumplimiento de la ley para conseguir una condena y cómo mejor obtener esa información.

 

Es simplemente la formalización de lo que ha estado ocurriendo informalmente por años, dijo Anthony.

 

“Gente de todos los continentes excepto la Antártica han ofrecido ayudarnos por años con nuestras investigaciones,” dijo. “Voluntarios e informantes aquí y en el extranjero han sido una principal fuente de información  para la fundación por décadas. Ahora vamos a intentar ‘comisionar’ a algunos de estos mismos individuos para expandir el proyecto en sus propios países.”

 

Anthony también desafió a gente de fé en todas partes a responder por sí mismos:

 

— Iglesias americanas y creyentes individuales pueden presionar a sus representantes para una legislación real que pudiera bloquear las maneras en que las organizaciones deshonestas se aprovechan de la separación de las políticas de la iglesia y del estado para  evadir al IRS y otras regulaciones existentes (tales como una operación de correo directo que se autodenomine una “iglesia “).

 

—Internamente, las iglesias pueden comenzar a educar a sus miembros sobre la importancia de la administración y rendición de cuentas financieras, hacer un seguimiento de cómo el dinero se gasta realmente por las organizaciones para-eclesiásticas que soportan, y ayudar a prevenir que miembros de la iglesia (y sus familiares y amigos vulnerables) sean atrapados en maniobras fraudulentas.

 

— Apoyar a las víctimas de estos depredadores sin escrúpulos. Darles un lugar donde acudir cuando ya sea que ellos o los miembros de su familia han sido víctimas – una línea telefónica, un programa de asesoramiento, etc.

 

— Se necesita una campaña educativa de servicio público sobre cómo funciona el fraude religioso. Podría ser modelada como las exitosas campañas contra el tabaco, en los que los efectos nocivos de un “hábito” se hacen conocidos, y entonces se convierte poco a poco en algo socialmente inaceptable. Si las personas se enfrentaron a los efectos de enviar sus cheques para financiar a ministros falsos, el fraude podría finalmente perder.

 

— Las mejores prácticas de responsabilidad financiera debieran emplearse en todas las iglesias, sin importer su tamaño, para reducir las oportunidades de robo y fraude y fomentar una cultura de responsabilidad.

 

— La oración siempre es efectiva. Todos podemos rezar para pedir que los predicadores deshonestos de todo el mundo se arrepientan, cambien su codicia y redirijan sus ministerios hacia la difusión del evangelio y la ayuda al necesitado.

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La Fundación Trinity ofrece regularmente ayuda a los periodistas de medios impresos y electrónicos que investigan sospecha de fraude y otros abusos de la confianza pública hechos por las emisoras religiosas y tele-evangelistas. La fundación comenzó la supervisión de la industria de la televisión religiosa en la década de 1980 y ayudó a importantes organizaciones de noticias a investigar las finanzas cuestionables y lujosos estilos de vida de los tele-evangelistas como Robert Tilton, Benny Hinn, Jan y Paul Crouch de los años 1990 hasta el presente. A partir de 2005, la fundación fue clave en el suministro de datos y orientación a la investigación de transacciones financieras tele-evangelistas de la Comisión de Finanzas del Senado de Estados Unidos. La Fundación Trinity es la única fundación religiosa pública centrado en la vigilancia e investigación del fraude religioso.

 

El Boletín Internacional de Investigación Misionera es considerado como la fuente autorizada para el análisis de los esfuerzos de las misiones mundiales. Ha publicado el Atlas del Cristianismo Mundial, el Diccionario Biográfico de las Misiones Cristianas y el Diccionario de Biografía Cristiana Africana y organiza conferencias para los estudiosos de la religión en todo el mundo. El centro de estudios fue fundado en 1922 por las hijas del líder misionero William Howard Doane, compositor del amado himno, “A Dios sea la Gloria.”

 

Recursos:

Trinity Foundation Inc. “http://www.trinityfi.orghttp://www.trinityfi.org

 

International Bulletin of Missionary Research “http://www.internationalbulletin.org/http://www.internationalbulletin.org/

 

Overseas Missions Study Center “http://www.omsc.org/http://www.omsc.org/

 

[Chicago] Johnson, Todd M., Gina A. Zurlo, Albert W. Hickman, and Peter F. Crossing. “Christianity 2015: Religious Diversity and Personal Contact.”International Bulletin of Missionary Research 39, no. 1 (2015): 28–29.  “http://www.internationalbulletin.org/system/files/2015-01-028-johnson.htmlhttp://www.internationalbulletin.org/system/files/2015-01-028-johnson.html.

 

Contacto:

Pete Evans

[email protected]

214-827-2625

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